Method dressing: Wicked y Zendaya redefiniendo la alfombra roja

¿Qué pasa cuando un personaje se adueña de las alfombras? Cynthia Erivo y Ariana Grande, con su contrastado estilo entre el verde y  el rosa. Zendaya portando toda una estética nupcial, el method dressing convierte la moda en una de las herramientas de promoción más fuertes de la actualidad. 

En las alfombras rojas, el vestuario siempre ha dado spoilers de la historia. Recientemente, la moda en las premieres ha llevado esto a un nuevo nivel, convirtiéndose en una extensión del escenario. Eso es method dressing: las elecciones de vestuario que fortalecen la estética del contenido, jugando intencionalmente con la línea entre la ficción y la realidad.

Wicked: Elphaba y Glinda, cuando los opuestos salen de la pantalla

En la premiere de Wicked en Australia casi pudimos ver a Ariana Grande bajar en burbuja como Glinda, con un vestido personalizado de Vivienne Westwood. De color rosado y con decoraciones de cristales bordados, homenajeaba tanto a su personaje, como a Billie Burke, la Glinda del filme de 1939. Las hombreras volantes, el corte tipo princesa; Ariana no sólo promocionaba la película u homenajaba al pasado, sino que habitaba su personaje. 

En México, Cynthia Erivo lucía un vestido que evocaba a “la malvada bruja del oeste”. De color negro, con unas manos que posaban unas afiladas uñas a modo de hombreras y bordado con cientos de cristales.

Diseñado por Thom Browne fue hecho a la medida y referencía a Margaret Hamilton, cuya imagen con las garras al frente inspiró directamente el diseño. En Elphaba los colores negro y verde, no son sinónimo de luto o maldad, sino de una identidad que no necesita aprobación externa. En este vestido, con la silueta afilada que enfatiza la determinación, es difícil saber dónde termina Elphaba y dónde inicia Cynthia. Esa es la esencia del method dressing. 

Zendaya: algo viejo, algo nuevo, algo prestado y algo de estrategia

Cuando hablamos de estética nupcial, pensamos en elementos que han permanecido vigentes a lo largo de décadas, el vestido blanco, el velo, el recogido, los accesorios que complementan. En la gira de prensa de “The Drama”, Zendaya tomó esta estética como punto de partida, guiándose por el dicho británico “Algo viejo, algo nuevo, algo prestado y algo azul”, y lleva el method dressing un paso más allá, para construir sus looks de alfombra.  

En el estreno en L.A. lució un vestido blanco de la firma Vivienne Westwood, usado más de una década antes, en su primera entrega de los Oscar en 2015. Rescatar “algo viejo” no fue nostalgia, sino la primera pieza de una narrativa construida look a look. Mientras que para Roma portó un vestido que originalmente fue diseñado para Cate Blanchett por Giorgio Armani, de silueta sirena y color negro con un profundo escote adornado con gruesas piedras a tono, luciendo “algo prestado” como si fuera propio. En París vistió “algo nuevo” con un vestido Louis Vuitton color blanco, con escote en la parte trasera y un gran moño color negro que también simulaba ser la cola del vestido. Contrastando con los looks anteriores: este vestido no cargaba con una historia previa, era la novedad con la que enmarcaba esta narrativa.

Es imposible ignorar el rumor de que Zendaya se encuentra comprometida y esta ambigüedad es clave en su estrategia, ¿qué tanto es promoción de la película y qué tanto nos está spoileando de su propia vida? 

El method dressing es una herramienta que amplía el universo del contenido que estamos presenciando, en el caso de Wicked juega con que los personajes sean los que desfilen en las pasarelas, mientras que Zendaya usa sus vestuarios para provocar con la ficción y su vida personal. Ambas convierten la alfombra roja en un evento narrativo, y generan la curiosidad de seguir mirando. 

Cuando los personajes salen de la pantalla para estar en las alfombras, la audiencia ya no es solo espectadora, es parte del juego, y la línea entre ficción y realidad no se rompe, se vuelve invisible. ¿O acaso siempre lo fue?